viernes, 10 de diciembre de 2010

Kairos

Mira a tu alrededor, todo tiembla, el cartón de leche derramando su contenido, los gatos chinos de porcelana tiemblan sobre el aparador, te juro que a partir de este momento, los jinetes del apocalipsis que bajan de los cielos, no me importan, mucho menos lo que se derrama.

Este momento merece de un canto sacro en latín algo así como de Palestrina. No sé si tú lo percibas pero no deja de temblar, y mi mundo y sistema no deja de alterarse, como una pequeña gran metamorfosis, como si a partir de este momento; este momento, el que mi cuerpo, mundo y sistema esperaba, fuera el momento final de una sinfonía, quizá no y quizá solo es una obertura a un gran concierto, pero no uno silencioso y sereno, si no, uno fuerte lleno de metales y notas altas, mucho peso.

Estas palabras merecen escribirse en Latín, el momento amerita, pero todo sigue temblando. No tienes idea lo que tu esencia produce en mi vida, haces que todo tiemble, no tienes idea lo que este momento produce en mí ser. Todo alrededor sigue temblando, trompetas suenan cada vez que respiras.



No hay comentarios:

Publicar un comentario